¿De verdad estamos preparados para trabajar desde cualquier sitio?

Siempre que leo un artículo sobre «el trabajo del futuro» o «el trabajador del futuro» una de las características con las que lo vinculan es con el teletrabajo o la falta de necesidad de tener presencia física diaria en la empresa.

Ya estamos empezando a ver esta tendencia, por ejemplo, en nuestro co-working, hay una persona que trabaja para una empresa irlandesa, los freelances colaboramos con empresas de todo el mundo, etc.

Es una opción estupenda siempre que sea posible, ya que a las empresas les permite poder contratar a los mejores profesionales estén donde estén, y a los profesionales mantener nuestra vida personal, nuestra libertad de elegir dónde vivir, etc.

Sin embargo, deberíamos preguntarnos si estamos realmente preparados/as para trabajar a distancia y si no lo estamos cómo conseguirlo.

La idea de este artículo me surgió hace un par de días. Cuando estaba llegando al WorkSpace me llamó mi casera para decirme que su hijo venía a vivir a Almería y que tenía que dejar el piso. Como no tenía entregas urgentes decidí ponerme a buscar inmediatamente, quería quitarme la búsqueda de encima cuanto antes.

¿Tomé la mejor decisión o debería haber esperado a un horario no laboral? ¿qué me supuso?

Pues sobre todo desorganización de la agenda de la semana: todo lo que tenía el martes pasó al miércoles y así hasta que el viernes tengo el doble de trabajo del que debería tener.

¿Qué conseguí?

Encontrar un piso en 24 horas.
Por supuesto, para mí, merece la pena si es una cosa puntual, pero cuando trabajamos de forma no presencial, ¿sólo ocurren estas cosas de vez en cuando?
Para la mayoría no, saber (o poder) separar la vida profesional de la personal no siempre es fácil si tenemos posibilidad de organizar nuestros horarios.

¿Cómo prepararnos para el trabajo a distancia?

Conseguir un buen ambiente laboral

El ambiente laboral no es sólo el lugar donde estás, sino el clima que se genera en tu espacio de trabajo. Algunas personas pueden crear este ambiente en su propio domicilio: teniendo una habitación exclusiva para trabajar, marcándose unos horarios estrictos, etc.

Sin embargo otras, necesitamos encontrar este ambiente fuera de casa, por ejemplo en un espacio de co-working.

Así, mantienes flexibilidad porque nadie te dice cuántas horas tienes que estar trabajando o a qué hora llegar, pero el ambiente laboral consigue que sea más fácil aislarte de los asuntos personales, para poder ser más productivo/a en lo profesional.

Trabajo a distancia, pero no desde casa

Con esta modalidad conseguimos los beneficios que tiene la flexibilidad y los que obtenemos al trabajar en la sede de una empresa.

Habituarnos a utilizar herramientas para optimizar el tiempo

Por ejemplo Timeneye nos ayuda a planificar, conocer el tiempo que dedicamos a cada actividad diaria o a cada proyecto, saber si estamos consiguiendo nuestros objetivos de ingreso por hora, etc.

Muchas veces es difícil ser objetivos respecto al tiempo invertido en cada actividad si no lo conocemos realmente.  Con esta aplicación (de forma sencilla y online) se puede segmentar por cliente y actividades que realizas para cada uno y marcarte objetivos de precio/hora u horas/proyecto.

Además, puedes crear una partida para la gestión interna, por ejemplo, el tiempo que tardas redactando e-mails, haciendo facturas o con videoconferencias.

Conocer esta información ayuda bastante en la toma de decisiones, pero también crea consciencia sobre la necesidad de organizar mejor el tiempo.

Además, es importante automatizar todo lo automatizable. ¿Cuántas veces escribimos prácticamente los mismos e-mails? Pues para generar plantillas tenemos Streak de Gmail, si tienes que gestionar redes sociales puedes usar Hootsuite para programar las publicaciones en todos canales a la vez,  etc.

Depende cuál sea tu actividad tendrás distintas opciones, si no lo has hecho ya invierte un poco de tiempo en conocer estas herramientas, porque ayudan muchísimo a optimizar el tiempo (y para mí, más importante si cabe) a ser realistas sobre el tiempo realmente invertido trabajando.

Así, con un buen ambiente de trabajo y una buena capacidad de optimización de tiempo estaremos totalmente preparados para acercarnos con éxito a esta nueva forma de trabajar, ¡y aprovechar todos sus beneficios!

Si te apetece comentar algo sobre este tema ¡hazlo¡ Seguro que puedes enriquecernos con tu experiencia