Mundo freelance: ¿cómo saber qué cobrar por un proyecto

¿Cuánto cobro? ¿cuánto vale mi hora de trabajo? ¿cómo valoro el tiempo que voy a invertir en un proyecto? Son algunas de las dudas que surgen, sobre todo, cuando estamos empezando como freelancers.

Cada persona tendrá su idea sobre qué aspectos tener en cuenta para presupuestar un trabajo (su experiencia y formación, relación con el cliente, escasez o no de oferta, carga de trabajo, precios de la competencia, etc.)

Sin embargo, todas son variables bastante subjetivas, que en cierto modo se pueden tener en cuenta, pero que se quedan cortas para ajustar las tarifas a nuestros gastos o tiempo trabajado.

Por eso, para poder llegar a realizar un presupuesto lo más realista posible, deberíamos tener en cuenta nuestros gastos, expectativas de ingreso y tiempo trabajado y un margen extra para imprevistos o ahorrar para nuevas inversiones.

¿Cuáles son tus gastos?

Hacer una lista de todos tus gastos fijos
El primero de todos será tu sueldo. Sí, aunque seas autónomo o freelance tu sueldo constituye un gasto, porque no todo lo que ingresas es para cubrir gastos personales sino «gastos de tu empresa» aunque sólo trabajes tú en ella.

Por eso, tu sueldo no es lo mismo que tu objetivo de ingresos o facturación.

Pongamos que has hecho una valoración y crees que deberías cobrar un sueldo de 1.500 euros.Además, dependiendo de tu actividad tendrás distintos gastos. Por ejemplo:

  • Asesoría: 50 €
  • Co-working: 200€
  • Gasolina casa-coworking: 70€
  • Cuota de autónomos: 268 €
  • Gastos en software: 50 €

Por otra parte, también tendrás que tener en cuenta un aspecto importante como las vacaciones. ¿Cuánto deberías sumar a tu objetivo de facturación para poder tener un mes de vacaciones sin trabajar? Para ello tendrás que contar con tu sueldo, pero ojo, también con los gastos fijos.

Así, con los gastos fijos que hemos estipulado anteriormente, tendrías que disponer en tus vacaciones de 2.138 €, lo que supone un ingreso de 194 € más cada mes para poder pasar un mes sin trabajar.

Por lo tanto, teniendo todo esto en cuenta, tu objetivo de facturación mensual debería ser 2.332€.

Ahora bien, ¿cómo calcular el precio de tu hora?

Para ello, hay que tener en cuenta los días y horas que trabajas. Una jornada laboral «al uso» será de 40 horas semanales, siendo la media de semanas por mes de 4,34.

Por lo tanto, con estos datos en un mes trabajarás 173,6 horas y tu precio por hora para cubrir todos tus gastos debería ser de 13,43 €.

Además, como toda empresa, deberías marcarte un margen extra. Este extra hará que tengas unas reservas que te permitan hacer frente a imprevistos, días laborables en los que no puedas trabajar, realizar nuevas inversiones, etc. Pero, en el mundo freelance, también nos ayuda a algo tan importante como cubrirnos las espaldas si no hemos calculado bien el número de horas que le dedicaremos a algún proyecto (normalmente somos muy optimistas).

Un buen margen se situará entre el 20 y el 30 %.

Así, si estipulamos el margen en el 30 %, el precio hora teniendo en cuenta el margen de beneficio sería 19,18 € (13,43/1-0,3).

Conocer estos dos datos, el de los precios por hora con y sin margen, te permitirá negociar con tus clientes (tendrás un margen del 30%) pero siempre sin perder dinero.

Además, dependiendo de cuál sea tu actividad, si un porcentaje importante de tu tiempo está enfocado a llevar a cabo tareas de gestión: campañas de publicidad, talleres gratuitos, redacción en tu blog institucional, etc. tendrás que tener todas estas horas presentes en tu cómputo general de horas semanales trabajadas.

Por ejemplo, partiendo de los datos con los que hemos estado trabajando, si de las 40 horas semanales que trabajas, 10 son para este tipo de actividades, podrías repercutirlas en el precio por hora de cada proyecto. Es decir, tu precio por hora ya no sería 19,18 € sino 25,57 €.

Conclusión

Siendo realistas, cuando empezamos, todos/as nos basamos en variables poco objetivas para estimar el tiempo que dedicaremos a realizar un proyecto, y como queremos conseguirlo, tendemos a marcar menos horas que las reales.

Sin embargo, aprendiendo de la experiencia, esto no se alarga en el tiempo (o al menos se reduce mucho el número de proyectos en los que calculamos mal).

Así, conocer nuestro precio por hora y el tiempo que invertiremos en cada proyecto será la clave para conseguir el presupuesto ajustado y hacer que nuestro proyecto freelance sea rentable.

Una forma de poder reducir tu precio por hora y ser más competitivo/a es compartiendo espacio de trabajo (además de conseguir otras muchas ventajas como las sinergias que se generan en espacios de trabajo colaborativo). Si te interesa, no dudes en visitarnos, te esperamos en nuestro WorkSpace Coworking en Almería.